11 may. 2016

Personalidad del Presidente: Macri vs Macri...


Esta tirada incluye a los 22 Arcanos Mayores divididos en 7 grupos de 3 cartas cada uno y una más que queda libre y que influye en todas las demás.

Cada una de estas tiras de cartas definen determinados aspectos de la personalidad, salvo las dos últimas que nos dan un panorama del futuro próximo y el futuro más lejano del personaje en cuestión.

Después de distribuir las que iban saliendo, la carta que quedó libre y que en mayor o menor medida tendrá influencia a lo largo de todo el desarrollo de la tirada, es El Diablo. (No puedo dejar de comentar que me llama mucho la atención que en la mayoría de las tiradas que he hecho referidas a Mauricio Macri o a su gobierno en general, la carta que deja rastro en todas las demás es justamente El Diablo)


FILA 1: PERSONALIDAD


El Mundo representa, sintéticamente, el fin del camino de la evolución espiritual. Es el estado de equilibrio y de armonía absoluto entre cuerpo y espíritu y con la naturaleza. Pero debido a la presencia casi omnipresente del Diablo en esta tirada, interpreto que al menos por momentos esa armonía se pierde o tal vez sea un equilibrio aparente o ficticio. Así, la seguridad en sí mismo que indicaría esta carta puede convertirse en un sentimiento de inferioridad oculto o latente. La guirnalda que rodea al personaje de esta carta, en vez de ser un ámbito seguro y natural en que se mueve, puede significar una especie de escudo detrás del cual pretende refugiarse (y que a la vez lo condiciona) no ya como un límite agradable y confortable, sino como una coraza que se supone que lo protege de los demás y al mismo tiempo lo restringe.
Como todo escudo o caparazón artificial pensado como protección y escondite, esta guirnalda puede estar compuesta por "ismos" o "antis" que lo tornan agresivo para con quienes este personaje considera que pueden significar algún peligro para él.
También el Diablo puede confundirlo haciendo que crea que la autorrealización que el Mundo representa (la que todo ser humano busca) esté basada sólo o casi exclusivamente en lo material, relegando a un segundo plano lo espiritual y lo afectivo. De esto él no es consciente del todo y por el contrario, lejos de preocuparlo le produce una sensación de autocomplacencia. Su "plenitud" se asienta más que nada en lo meramente material y en la falsa imagen de hombre realizado.

La segunda carta es El Papa, que es el portador de la palabra de Dios y por lo tanto es el árbitro final en todas las cuestiones morales y es quien conecta al mundo exterior (material) con el mundo interior (espiritual)
Los sacerdotes que se observan delante de él simbolizan los impulsos gemelos del hombre, que podrían ser los conflictos existentes entre el hecho exterior y el significado interior, tales como el bien y el mal o los problemas referentes al poder público y la conciencia privada. De estas cuestiones no son conscientes (están de espaldas, su parte inconsciente). Hacen recordar a las dos pobres criaturas amarradas al pedestal del Diablo, el cual trabaja sutilmente justamente a sus espaldas, o sea, a través de sus inconscientes.
Estos dos sacerdotes están de frente al Papa, esperando su consejo. Pero la presencia del Diablo también influye en el Sumo Sacerdote, el que en definitiva encarna a nuestra propia "voz interior" que bajo la influencia maléfica del demonio (que también es la otra vertiente de nuestra "voz interior") puede hacer que una persona caiga en dogmatismos o fanatismos o que llegue a ver enemigos donde no los hay.

La última carta de este trío es El Carro, un símbolo de poder que está conducido por un rey joven, por un ego joven e inexperto, inmaduro. Debe dominar sus impulsos opuestos, representados por los dos caballos que no parecen tirar en forma pareja. Pero al mismo tiempo, este joven rey no toma las riendas de los animales con lo que no es seguro que consiga encausar todo su empuje en la dirección correcta.
A la vez el rey avanza con entusiasmo pero sin tener en cuenta el suelo que pisan sus caballos. Las plantas que pisotean los animales son representación de sus propias realidades, a las que no está prestando atención.
Un carro de dos ruedas implica la absoluta necesidad de mantener un equilibrio casi perfecto, de lo contrario la aventura de este rey podría culminar en algo desastroso. Intenta vivir su aventura de conquista y afianzar su poder, sin embargo lleva en el carro todo su pasado: Los preceptos parentales, las cargas morales heredadas y sus propias vivencias. Todo ello deberá elaborarlo correctamente para alcanzar el equilibrio necesario si quiere alcanzar el éxito.
Este lanzarse a la aventura y a la conquista de lo desconocido representa algo natural en la etapa de la adolescencia entrando a la adultez, sin embargo si esto se traslada a una persona ya de edad madura implica de por sí un cierto desequilibrio que una vez más marca la presencia del Diablo aportando las ataduras y los pensamientos circulares de los que es muy difícil deshacerse.

CONCLUSIÓN

Se trata de una persona con un cierto sentimiento de inferioridad y algún grado de inmadurez, probablemente originados por problemas de entendimiento, celos u otras patologías dentro del seno familiar. Es alguien, también, que tiene su propio esquema moral, lo que lo lleva muchas veces a interpretar erróneamente la realidad externa. La interpreta según su propia escala de valores. Se trata de alguien amoral, es decir de una persona que no distingue correctamente entre el bien y el mal.
Su idea de plenitud o (como se dice hoy) de realización está basado casi exclusivamente en lo material y en el bienestar personal, la figuración social y el poder que para él brinda la riqueza y que pretende alcanzar por este medio y es en esa búsqueda que encuentra placer y donde coloca la mayor parte de su líbido.
Su particular manera de considerar la realidad exterior a él y su dificultad para distinguir entre el bien y el mal, el grado de inmadurez y su sentimiento de inferioridad  hacen que que se refugie en su idea distorsionada del mundo y que haya creado una estructura de pensamiento dogmática y rígida que le dificulta evaluar, considerar y aceptar otras visiones diferentes a la suya, hasta el punto en que en ocasiones cree ver a un enemigo en quien no comparte sus mismas ideas y formas de pensar.

Su inmadurez y la necesidad de trascender a la influencia y mandatos paternos lo llevan a acometer sus emprendimientos con entusiasmo pero sin claridad. Con falta de equilibrio, lo que lo hace trastabillar muchas veces y a cometer errores que no se podrían entender normalmente en una persona adulta.
En esa carrera contra sí mismo y contra su pasado es capaz de tropezar o de pisotear hasta lo que de él mismo haya de valor. Muchas veces no tiene correctamente tomadas las riendas y su carrera llega a ser titubeante o descontrolada, según las circunstancias.

FILA 2: ASPECTO AFECTIVO (Entorno familiar)



La carta de La Sacerdotisa alude a su madre. Una figura que posiblemente no estuvo todo lo presente que Mauricio Macri hubiera deseado o necesitado durante la infancia y la adolescencia. Fue una madre más bien distante o demasiado poco expresiva. Esto no significa que haya sido una mala relación, sólo que no fue la madre que él hubiera querido que fuese. Esta puede ser una de las razones por las que no consiguió la madurez necesaria en las diferentes etapas de su desarrollo y que según se vio en la parte de la Personalidad, aún hoy la padece.
Esto se ve agravado cuando, como es conocido, a la edad en que comenzaba a entrar en la adultez, se produce la separación de los padres y él se acerca más a Franco. La figura de su padre fue mucho más potente en todo sentido y con seguridad se impuso por sobre los gustos y deseos del hijo hasta en lo que se refiere a los estudios.

Por comodidad, por falta de carácter o por el sentimiento de inferioridad que le inspira su padre, Mauricio fue siguiendo los pasos que Franco le iba marcando. Fue cumpliendo a medias, pues si bien se recibió de ingeniero y llegó a estar al frente de algunas de las empresas familiares, Franco nunca estuvo del todo satisfecho por el desempeño de Mauricio. Esto acrecentó en él el resentimiento y los deseos de superarlo y buscó la manera de hacer su propio camino en abierto desafío a la voluntad paterna. Se supondría que encontró la verdadera vocación, el modo de canalizar la líbido haciendo que encuentre su equilibrio (El Juicio) en la política, al principio dando sus primeros pasos al frente del club Boca Juniors y luego alcanzando la jefatura de gobierno de la ciudad de Buenos Aires y finalmente, la presidencia de la nación. Sin embargo todo esto no fue el resultado de su convicción y deseos más profundos, sino más bien un paso casi desesperado por desprenderse de la tutela del padre e intentar su propio camino.  Aunque él se esfuerce por dar otra imagen "hacia afuera", el pasado siempre lo acosa (al menos en el aspecto familiar y afectivo)

Actualmente la relación padre/hijo pareciera estar pasando un momento de cierto relajamiento, aunque aún pueden notarse ciertos chispazos aislados. Pero hubo fuertes desencuentros y hasta rupturas (La Torre) a lo largo de los últimos años con responsabilidades de ambas partes, pero lo cierto es que Mauricio tiene arranques de enojo muy grandes, llegando inclusive a tornarse irascible, indudablemente producidos por los desequilibrios emocionales que todo su cuadro de personalidad puede producir...
No aparenta ser el actual un acercamiento que tenga demasiado que ver con la parte afectiva, aspecto que nunca fue bueno. Me atrevo a pensar que es más que nada un acercamiento interesado por ambas partes, en especial por el lado de Franco. Por eso, esto no asegura que las cosas sigan mejorando, pues el carácter y rigidez de Franco contrapuesto a la inmadurez, el sentimiento de revancha impulsado por su complejo de inferioridad y el fuerte deseo por diferenciarse de Mauricio inevitablemente llevarán a nuevas rupturas y enfrentamientos. El Diablo marca en esto que ambos se mueven en un permanente círculo vicioso de amor / odio, además de la constante disputa de poder entre ambos.


FILA 3: ASPECTO MENTAL


El Ermitaño es el arquetipo de la instrospección, del volvernos hacia nosotros mismos no para aislarnos del mundo, sino para encontrar nuestra verdadera sabiduría y esencia. Es encontrar nuestra propia luz entre todas las demás y dejarnos guiar por ella. Es aprender a vivir con lo necesario, sin cargas que no nos permiten avanzar ni pesos que no nos corresponda cargar.  Hablamos de cuestiones espirituales y no en el sentido de que para alcanzar este estado sea necesario aislarnos de la sociedad y de todo lo material. El Ermitaño alcanza su estado de plenitud en no tener pretensiones más allá de lo necesario para su felicidad y bienestar. No es capaz de inspirar compasión pues este personaje ha encontrado su  centro, su esencia.
Pero en el caso específico de esta tirada no se debe olvidar la presencia subyacente del Diablo, que aquí inyecta dosis de orgullo exagerado, pero también de dudas y de miedos. Esto hace que el personaje en cuestión pueda ser egoísta y ambicioso en exceso por un lado y por el otro, intente justificar sus conductas por medio de la victimización y de tratar de inspirar compasión.

La siguiente carta es La Fuerza. Cabe aclarar que no hace referencia a la fuerza física, desde luego.
La mujer de la carta representa la parte femenina del subconsciente de la persona, mientras que el león simboliza los poderes primitivos de la psique humana, los instintos básicos.
El sentido de esta carta es que la conciencia pueda domesticar a los instintos animales que todos poseemos. Es aprender a convivir con ellos y poder tenerlos de nuestro lado y no como un peligro latente. No es necesario matarlos, sino hacernos amigos de ellos. Si el pensamiento se impone rotundamente sobre los sentimientos, estos encontrarán tarde o temprano una válvula de escape que puede tener consecuencias muy desagradable. Tampoco es lo deseable dejarnos guiar sólo por los instintos pues caeríamos en excesos de todo tipo y ya no podríamos ser capaces de gobernar nuestra propia vida.
Sin la fuerza y el impulso del león no seríamos más que simples marionetas que obedecen ciegamente lo que otros le indican, pero por otra parte hay que recordar un par de características de este animal que quizás sean las que más lo representan: Su orgullo y sus ansias de poder.
Insisto una vez más en la presencia oculta del Diablo en la tirada y considerando lo dicho en lo referente al Ermitaño, aquel egoísmo y el exceso de ambición sumado a su grado de inmadurez y a su sentimiento de inferioridad lo impulsan a armar su coraza defensiva en un fuerte y exagerado sentimiento de orgullo y a desear el poder por sobre todo lo demás, mostrando y demostrando ese poder.

Lo que se ve en La Fuerza respecto a Mauricio Macri, lo volvemos a encontrar de manera similar en La Luna. Así como antes veíamos al león, aquí nos encontramos con los dos perros simbolizando los instintos primitivos del hombre. Para poder avanzar en su autorrealización es necesario que neutralice a los animales que lo habitan. Nuevamente la opción no es matarlos, sino ganar su confianza, hacerse amigos de ellos. No sólo para que le permitan el paso y poder llegar a su destino, sino para que inclusive lo protejan y le sirvan de guía. Es necesario el equilibrio entre pensamiento y sentimiento.
Mientras no logre esto, su ego quedará aislado de su esencia humana, se sentirá perdido y atemorizado en la penumbra y dudará en seguir adelante o retroceder. Además, la fuerza de la luna le irá absorbiendo las energías poco a poco haciendo cada vez más difícil poder avanzar. El Diablo potencia los miedos e inseguridades y así, aquella caparazón que se formó a base de un falso orgullo y de deseo de poder volverá a aparecer una y otra vez en un círculo que sólo un duro golpe puede romper...

CONCLUSIÓN: 

Es una persona con profundos miedos e inseguridades que intenta ocultarlos tras una máscara de orgullo y en la búsqueda constante de poder que luego lo ejerce de una manera casi despótica. Tiene miedo de dejar aflorar sus sentimientos porque no los sabe controlar y permitir que lo acompañen en armonía. Por el contrario, los reprime haciéndolo en muchos casos una persona altamente insensible. Desde luego, los sentimientos y los instintos no pueden ser reprimidos permanentemente por lo que periódicamente registra episodios de ira y de venganza.

FILA 4: ILUSIONES Y ESPERANZAS


El Emperador simboliza el orden, la organización, la estabilidad y las perspectivas de futuro. Es la base sobre la que se asienta todo lo demás en la vida, para que lo creado con la fertilidad de la Emperatriz encuentre un ámbito seguro y organizado donde desarrollarse. El Emperador representa el arquetipo del Padre.

El Sol marca un estado de libertad y armonía. Es el inicio de una etapa de disfrute, sin dudas ni divisiones interiores. Los niños que se ven en la imagen son la representación del cuerpo y el alma en armonía. Aquellos perros que aullaban de miedo a lo oculto y a la oscuridad en La Luna, ahora los vemos como a dos niños que se encuentran en paz y a pleno sol en un ambiente seguro y cálido. Es la relación ideal del ego con lo natural. Si esto se rompiera en algún momento, el mundo se volvería estéril, oscuro, frío y desolado.

La Rueda de la Fortuna representa los ciclos vitales, el fin de una etapa y el comienzo de otra, para mejor o para peor.
Cada punto de la circunferencia tiene su opuesto del otro lado: penas y alegrías, movimiento y estabilidad, lo temporal y lo eterno, la vida y la muerte, etc...
No se mueve por azar, aunque generalmente parezca así, sino que se acciona con la fuerza de nuestras acciones pasadas por lo que, consciente o inconscientemente, somos responsables de cada giro que la Rueda da. Podríamos decir que es lo que comúnmente se llama "Karma"...
La Rueda nos incita a abandonar nuestros pensamientos circulares para poder librarnos de sus giros generalmente desagradables.

CONCLUSIÓN:

Mauricio Macri se ilusiona con llegar a ser él quien esté en posición de ser el pilar en que se sostenga toda la estructura de su círculo familiar y de relaciones, quien organice y garantice la unidad del grupo en torno a él. Es el deseo de ocupar el lugar de su propio padre y dejar de depender (afectiva y moralmente hablando) de lo que Franco determine.
Desea alcanzar un estado de libertad y armonía personal, superar sus divisiones interiores y dejar atrás las dudas, temores y el frío interno de toda una vida a la sombra de su padre. Se ilusiona con escapar al fin de los giros malsanos de la Rueda, pero el Diablo se encarga de potenciar aquellos pensamientos circulares que no son otra cosa que un círculo vicioso, algo en lo que el demonio es experto.


FILA 5: LO QUE TEME O LE PREOCUPA


En la carta de Los Enamorados podemos ver al personaje central en un momento verdaderamente difícil y traumático para él. Está flanqueado por dos mujeres que lo están acosando afectivamente o tal vez manipulándolo para que tome una decisión.
Se lo ve angustiado, sin saber qué hacer. Mientras que su cabeza está inclinada hacia la mujer que aparenta ser mayor, su cuerpo está más bien inclinado hacia la otra mujer, que es más joven y que con una mano parece señalar el corazón del joven.
La primera representa el arquetipo de la madre en su faceta negativa, a la mujer castradora.
En tanto que la otra es la que su corazón desea.
Sabe que cualquiera sea su elección, será muy doloroso pues es evidente que tiene una fuerte ligazón con ambas.
Ninguna de las dos mujeres de la carta representan obligatoriamente a dos mujeres. Pueden representar personas de distinto sexo o pueden significar dos situaciones o, en definitiva, opciones diferentes entre las que debe elegirse alguna. Una de ellas lo retiene moralmente y la otra, afectivamente.

La Emperatriz representa el arquetipo de la Madre. Es la que gobierna por amor. Sin embargo, no todas las madres serán necesariamente buenas madres. Más aún en este caso en que el Diablo está observando toda la escena. En esta ocasión, la madre adquirirá el aspecto negativo, siendo posesiva, celosa y manipuladora.
Su fuerza ya no es el poder del amor, sino el ambicioso amor al poder.

El Mago simboliza, muy sintéticamente, el poder de la mente, de la conciencia para crear realidades. Representa el arquetipo del Tramposo. Tiene el poder de transformar los elementos que tiene a su alcance en otras realidades, o puede crear una realidad ilusoria y sólo eso...

CONCLUSIÓN:

Mauricio Macri quiere y necesita tomar una decisión muy difícil para él. Tiene que hacer una elección que lo deje libre de la influencia absorbente de su padre Franco. Es lo que en psicología puede ser expresado como la necesidad de "cortar el cordón umbilical" con su padre. Sin embargo no puede hacerlo. Llega hasta un punto y no es capaz de avanzar más allá. Es una de las desgraciadas criaturas que el Diablo tiene amarradas a su pedestal.
Su padre Franco cumple el rol típico de la "madre castradora". Es acaparador, posesivo, manipulador y autoritario. Como una araña que ha tejido su tela de la que Mauricio Macri no puede escapar.
Los supuestos intentos de hacer este corte son más que nada ilusiones para engañar con una falsa independización. Pero no sólo intenta engañar a los demás sino que fundamentalmente es el propio Mauricio que se engaña a sí mismo.

FILA 6: FUTURO INMEDIATO


La Estrella representa un momento de plenitud interior. Se desarrolla en el inconsciente de la persona (La Estrella actúa por detrás de la mujer en la carta). Es un punto fijo alrededor del cual gira lo espiritual, lo emocional y lo material (las estrellas más pequeñas que rodean a la Estrella mayor). La Estrella es el centro que las atrae y las reúne.
Es la iluminación del conocimiento por medio de la evidencia de la prueba.
La tarea que cumple con abnegación la mujer de esta carta es redistribuir de la mejor manera todas las fuerzas, así la vemos vertir las aguas esenciales que guarda en las vasijas, una en el río (emociones) y la otra sobre la tierra (lo material).

La Justicia es la carta que la mayoría identificamos como la que más representa el equilibrio. Los platillos de su balanza están vacíos a la espera de medir y sopesar actitudes y acciones en el marco de nuestra dualidad humana.
Asimismo, su espada se muestra vertical, sólida e inmóvil en actitud de estar preparada no para castigar, sino para separar certezas de confusiones, realidades de falsas ilusiones. Es la representación del discernimiento.
Las oscilaciones emocionales pueden producir intensas presiones que terminen distorcionando nuestras evaluaciones. Así, entonces, la espada puede blandirse para destruir y mutilar. O los platillos de la balanza pueden desequilibrarse si se carga uno de ellos con odios, resentimientos o ansias de venganza, dejando el otro platillo vacío de sentimientos positivos de templanza y armonía que aseguren el equilibrio total de la balanza.
La Justicia propende a la evolución y a la involución, la atracción y la repulsión, a lo que es grato e ingrato simultáneamente.

El Loco personifica la parte central de la psique. Su naturaleza es animal pues lo guía el instinto. Como se dice, al loco le gusta estar donde no hay acción, y si no la hay, la crea.
El Loco combina sabiduría, locura e insensatez. Él nos proporciona el espíritu o el ímpetu para la acción, pero si mezcla mal los elementos básicos, todo puede acabar en un desastre.
Tiene la capacidad para crear o destruir, de orden y de anarquía. Abarca los opuestos y por eso tiene una sombra que no hay que olvidar ni descuidar. El Loco (como El Mago) representa el arquetipo del Tramposo, del Embaucador. La diferencia es que El Mago hace sus trampas "para nosotros" y en cambio El Loco las hace "con nosotros".
Representa la osadía como causa de error, la temeridad como elemento de peligro. Propende a los procesos que favorecen la imprudencia, la extravagancia, el delirio, el envanecimiento, el desenfreno de las pasiones en busca de su gratificación.

CONCLUSIÓN:

La Estrella y La Justicia aluden directamente al equilibrio y la armonía. La mujer de La Estrella "redistribuye" las energías, emociones y pensamientos. La Justicia las evalúa y las mide.
Pero al final de esta fila encontramos al Loco, sin olvidar la presencia del Diablo...
Todo esto sugiere que esa "redistribución" de la mujer de La Estrella será como la mezcla equivocada que veíamos en El Loco y en vez de alcanzar la armonía deseada, será todo lo contrario y esto puede conducir a una fuerte depresión o a su opuesto, una exaltación peligrosa de los ánimos. Dado lo visto en los anteriores aspectos de la personalidad de Mauricio Macri, lo más probable es que se produzca la segunda de las alternativas. En consecuencia, se desbalancearán los platillos de La Justicia llevando a Mauricio Macri a tener actitudes autoritarias y arbitrarias. A sufrir explosiones de ira y hasta deseos de venganza.

Recuerdo que todo lo dicho (incluído su "futuro") está referido al aspecto personal de Mauricio Macri, pero lógicamente, se trata también del Presidente de la Nación, por lo que sin dudas todo esto se verá reflejado en sus acciones de gobierno o puede ser incluso consecuencia de dichas acciones basadas en su manera de elaborar las situaciones desde lo personal.

FILA 7: FUTURO A LARGO PLAZO


La carta de La Muerte no representa o significa por sí misma la muerte física (salvo cuando se encuentra en conjunción con otras cartas)
Representa un cambio repentino y radical, un evento inevitable, el fin doloroso de un ciclo.
La Muerte simboliza el momento en el que una persona se siente "hecha pedazos", cuando todo lo que su mente construyó y consideró como valioso y eterno es despedazado por la realidad, al punto que ya no puede haber vuelta atrás y que nada en el futuro volverá a ser igual. Son esas "muertes" de las que seguramente resucitará, pero le llevará mucho tiempo volver a recomponerse como una persona entera en una vida nueva y completa.
Propende a los procesos que favorecen las letargias, la petrificación, lo que se corrompe, lo que se destruye, lo que perece para renacer en distinta forma.

La Templanza simboliza la combinación armónica de elementos opuestos, como por ejemplo espíritu y materia, lo masculino y lo femenino, el consciente y el inconsciente, etc.
Con su número 14, La Templanza sucede en el Tarot a La Muerte, con lo cual representa el momento en el que el ego comienza a recomponer sus partes diseminadas por La Muerte para conseguir una nueva líbido, un nuevo sentido a su vida.
Por otra parte, El ángel nos recuerda que nuestros pensamientos, nuestras energías y planes no están totalmente bajo el control de la consciencia.
Si representamos en las dos vasijas lo exterior y lo interior, lo consciente y lo incosciente, El Ángel, con su trasvase, ayuda a nuestro personaje d que reconcilie estos dos aspectos de la vida.
El ángel de la imagen representa nuestra voz interior (puede llamarse ángel, Dios o "uno mismo"). Pero así como está el ángel "bueno" que dialoga con nosotros, también dentro nuestro existe el ángel oscuro.
Puede suceder que erróneamente identifiquemos a ese ángel bueno con alguna otra persona para que se encargue de cuidar de nosotros o para que atienda nuestros conflictos y problemas y hasta nuestras esperanzas y sueños (pensemos, por ejemplo, en algún líder de sectas, ya sean religiosas o políticas)
Si confiamos en este supuesto "ser superior", el ángel de La Templanza puede transformarse y aparecer como El Diablo.
Propende a regular el equilibrio de la fuerza vital, la reciprocidad de afectos, lo que atempera las emociones y contrarresta las pasiones.

El Colgado nos habla del sacrificio o del auto sacrificio.En el Tarot egipcio esta carta recibe significativamente el nombre de El Apostolado.
Nuestro personaje llegó a una situación en que debe sacrificar sus antiguos modos de actuar y de pensar. Es el abandono forzado del orgullos exacerbado, de la confianza ilimitada en sí mismo.
Se encuentra en una situación que ciertamente es humillante (este era un castigo que solía aplicarse con los Caballeros en la Edad Media que hubieran cometido determinadas faltas) y el estar allí, inmovilizado e imposibilitado de escapara de esa condición le permitirá desprenderse de ese orgullo y dejar de dar demasiado valor y sentido a lo que hasta este momento valoraba tanto...
Abandonar ese orgullo y esas estructuras de pensamiento es el sacrificio que necesita hacer para poder liberarse. Es la transformación del ego a través del sacrificio...
Es el elemento por el cual se sacrifica lo superior a fin de que evolucione lo inferior.
Propende a la reversión de los valores, la desazón de lo material producida por el predominio de lo moral.

CONCLUSIÓN: 

Lo que se puede percibir aquí resulta bastante claro que es la continuación o la consecuencia de lo concluído en el "FUTURO INMEDIATO"...

Las tensiones internas sumadas a las externas (tanto personales como las concernientes a su cargo) llegarán a un límite que no podrá cruzar fácilmente. Habrá un corte, una ruptura inevitable con situaciones y/o personas que, desde luego, incluye a su propio padre. Su manera de concebir el mundo, tanto interno como externo, sufrirá un cambio repentino y traumático del que, por lo que se puede observar, ni el ángel de La Templanza podrá recomponer o al menos, no podrá hacerlo totalmente y de la mejor manera pues desembocará en un bloqueo total o muy importante de su personalidad que lo inmovilizará en los aspectos más importantes de su vida. No es capaz de deshacerse de su orgullo herido y de su pertinaz y hasta malsano deseo de atesorar poder y riqueza para demostrar (en primer término) a su padre que lo ha superado y es así que le será imposible liberarse de las ataduras y del sentimiento de humillación como hijo. Esta situación podría llevarlo a sufrir graves trastornos psicológicos...

NOTA: Si estas tres últimas cartas no fueran leídas desde el punto de vista de la personalidad y la psicología de Mauricio Macri... es decir, si se las consideraran como para tener un panorama general de su situación general (además de la meramente personal), podría significar una situación a nivel nacional de convulsiones sociales y una virtual parálisis del gobierno. Incluso algún tipo de cambio dramático en la relación de poder, una resignación...